De los de moda a los que te acomodan, conoce los mejores planes alimenticios para ti.

Actualmente existe una gran cantidad de regímenes alimenticios que prometen bienestar. Seleccionamos algunos de los están en tendencia para que conozcas sus pros y contras.

2023-01-01T08:00:00.0000000Z

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Editorial Televisa

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ESPECIAL

Cada cierto tiempo, hay dietas que se ponen de moda. Esto a veces raya en la locura, pues se vuelve una obsesión qué poner en el plato y qué no: que si lo mejor es evitar a toda costa los carbohidratos, que si debemos enfocarnos en las proteínas o si lo ideal es seguir las dietas que llevaban nuestros antepasados. Otras, de plano, sugieren cortar con los alimentos de origen animal. Y también hay algunas muy extremas, como la dieta de la manzana para bajar de peso en cinco o siete días; eso sí, con un efecto rebote asegurado. Sin duda, hay regímenes muy buenos, ampliamente estudiados y muy recomendables, como la dieta mediterránea, que de hecho está reconocida por la Unesco como Patrimonio Inmaterial de la Humanidad. Hay otros planes de alimentación, como el DASH, para reducir el colesterol. Fueron diseñados para personas que tienen ciertos problemas de salud, pero igual pueden ayudar a bajar de peso. Los Institutos Nacionales de Salud, de Estados Unidos, son enfáticos al señalar que “hay dietas de moda o de choque que restringen bastante las calorías o los tipos de alimentos que permiten comer. Parecen prometedoras, pero rara vez conducen a una pérdida de peso permanente. También pueden no proporcionar todos los nutrientes que el cuerpo necesita”. Antes de que revisemos algunas de las que están en tendencia, la nutrióloga Raquel Pérez de León (la encuentras en Instagram como @nutriologaraq) nos dice que huyamos de cualquier plan dietético si... Excluye algún grupo de alimento. Varios regímenes nos piden omitir los carbohidratos, pero “una dieta saludable incluye todos los grupos, podemos comer de todo, en porciones y momentos adecuados”. Te promete que vas a bajar muy rápido de peso. Esto significaría perder masa muscular, y lo ideal es bajar por semana entre medio kilo y un kilo de grasa, conservando así tu músculo. Incluye pastillas para bajar más rápido. No existe algo que sea saludable y que te ayude a perder peso de manera rápida: “Se trata de ser constantes, modificar hábitos y hacer ejercicio”. ¿Y QUÉ PLANES ESTÁN EN TENDENCIA? Noom. Es una plataforma de salud digital que busca que sus usuarios obtengan resultados de salud holísticos a través del cambio de comportamiento. Incluye dos programas principales: Noom Weight, para controlar el peso, y Noom Mood, que mantiene a raya el estrés. Fue fundada por Saeju Jeong y Artem Petakov en 2008, motivados por su insatisfacción con el modo en que el sistema de salud estadounidense se enfoca en la atención de los enfermos, explican en su página web. Funciona registrando en la aplicación Noom Healthy Weight todas las comidas del usuario durante el día. Una vez ingresados los datos, hay una retroalimentación basada en ello y en los objetivos de pérdida de peso. Se puede acceder a los grupos de alimentos divididos por colores, en los que se menciona cuáles son los más saludables, los moderados y los que se deben limitar. Cuentan con entrenadores y grupos de apoyo que ofrecen información y motivación para lograr los objetivos propuestos. De acuerdo con los expertos de la prestigiosa lista anual de las mejores dietas de la US News & World Report, las ventajas de la Noom es que promueve los alimentos ricos en fibra, no hay prohibiciones en cuanto a grupos alimenticios y tiene un plan con recetas claramente definido. Sin embargo, carece de una orientación nutricional detallada, lo cual hace que se quede corta en este sentido. Dieta flexitariana. Su nombre surge de una mezcla de las palabras “flexible” y “vegetariana”. Se privilegian los alimentos basados en plantas y, de manera ocasional, se permiten los productos animales; sólo una vez por semana se come una porción de carne roja. Puede ser considerada como dieta plant based (basada en plantas), un término que es parte de una tendencia mayor, que es seguir una alimentación saludable y sostenible para el planeta. Kathy McManus, directora del Departamento de Nutrición del Brigham and Women’s Hospital –un hospital universitario de la Escuela de Medicina de Harvard, en Boston–, señala que las dietas a base de plantas sí ofrecen todas las proteínas, grasas, carbohidratos, vitaminas y minerales necesarios para una salud óptima, además de ser muy ricas en fibra y fitonutrientes. Sin embargo, quizá algunos practicantes de este régimen necesiten agregar un suplemento, como la vitamina B12, para asegurarse de que reciben todos los nutrientes requeridos. Con respecto a la sostenibilidad ambiental, el investigador Marco Springmann, del Programa Oxford Martin sobre el futuro de los alimentos, de la Universidad de Oxford, dice que “comer alimentos vegetales es una de las cosas más importantes que puedes hacer para reducir tu impacto en el planeta durante toda tu vida, en términos de energía requerida, uso de la tierra, efecto invernadero, emisiones de gases, agua utilizada y contaminantes producidos”. En el flexitarianismo predomina el consumo de frutas, verduras, cereales integrales y proteínas de origen vegetal. Al comer más plantas y menos carne, no sólo se pierde peso, sino que se puede mejorar la salud en general. No hay alimentos o grupos de alimentos prohibidos. Plan para la microbiota. Conocida también como flora intestinal, la microbiota es el ecosistema de microorganismos que viven en nuestro sistema digestivo y tiene una función de barrera protectora ante bacterias u organismos dañinos que pueden provocar enfermedades. “Una buena microbiota favorece la mejor absorción de los nutrientes y ayuda a prevenir enfermedades crónico-degenerativas, como resistencia a la insulina y diabetes, cáncer, entre otros”, explica Danny de la Parra, health coach especialista en salud digestiva e intestinal, de Good4gut (@good4gut en Instagram). Ella señala que toda la comida, sea buena o mala, se va al intestino. Entonces, “mientras más alimentos sanos ingieras, mejor microbiota vas a tener. En cambio, si comes más procesados, por ejemplo, peor será tu microbiota, y esto se traducirá en enfermedades o malestares”. Por ello, la especialista sugiere “alimentar a la microbiota” con prebióticos, que es el alimento para las bacterias beneficiosas (probióticos) de nuestro intestino. En términos prácticos recomienda agregar más plantas a la dieta (señala que al menos deberíamos consumir 30 plantas diferentes, entre verduras, frutas, semillas, granos, leguminosas y raíces), tomar bebidas fermentadas sin azúcar (como kéfir y kombucha), consumir la menor cantidad posible de azúcar y aumentar la fibra. “Es muy complicado llegar a la cantidad de fibra para el mínimo diario sugerido, así que yo aconsejo comprar fibra en polvo”, indica De la Parra. Algunas señales de que tu microbiota no anda bien es sentirte todo el tiempo inflamada (no es normal), que ciertos alimentos le caigan mal a tu estómago, estar cansada o no ir al baño en todo el día. ¿Te suena familiar? Ayuno intermitente. Significa no probar alimentos durante un periodo prolongado de cada día o semana. Por ejemplo, se puede ayunar en días alternos o hacer el ayuno 5:2, que significa comer una dieta normal cinco días a la semana y ayunar los dos restantes. Otro enfoque es el ayuno diario con tiempo restringido; por ejemplo, comer con normalidad dentro de un lapso de ocho horas cada día (no desayunar, pero sí comer a mediodía y cenar a las 8 pm). De acuerdo con Mayo Clinic, algunas investigaciones sugieren que puede ser más beneficioso que otras dietas para retambién ducir la inflamación, pero tiene efectos secundarios, como hambre, fatiga, insomnio, náuseas y dolores de cabeza. Y aunque en ocasiones el ayuno resulta seguro para muchos, no lo es para todos, así que tendría que hacerse bajo el seguimiento de un profesional. La nutrióPérez loga de León no lo recomienda, ya que pasar más de cuatro horas sin comer tiene efectos negativos en la salud en general. Régimen DASH. Tiene un enfoque dietético para controlar la presión arterial alta y es promovido por el Instituto Nacional del Corazón, los Pulmones y la Sangre, de Estados Unidos. Pone énfasis en el consumo de frutas, verduras, cereales integrales, proteínas magras y productos lácteos bajos en grasa por su alto contenido de nutrientes que reducen la presión arterial, como el potasio, el calcio, las proteínas y la fibra. DASH también desaconseja los alimentos con alto contenido de grasas saturadas, como las carnes grasas, los productos lácteos enteros y los aceites tropicales, así como las bebidas y los dulces azucarados; además, limita el sodio a 2300 mg. En general, la comunidad de médicos y nutriólogos la recomienda. Dieta Mind. Este plan alimenticio reúne los beneficios de dos dietas, la mediterránea y la DASH; se centra en los alimentos de cada una con el objetivo de retrasar la degeneración neuronal. Mientras que la mediterránea incluye muchas frutas, verduras, aceite de oliva, legumbres, cereales integrales y pescado, la DASH pone énfasis en verduras, frutas y productos lácteos con bajo contenido graso, junto con cantidades moderadas de cereales integrales, pescado, aves y frutos secos. Aunque la dieta Mind “no es peligrosa para la mayoría, gracias a que incorpora una amplia variedad de alimentos sanos, si se padece una enfermedad crónica se deben evitar algunos. Hay que buscar la opinión médica antes de hacer los cambios”, sugiere la Clínica Mayo. Por supuesto que seguirán apareciendo nuevos planes alimenticios, muchos de los cuales apoyarán de forma efectiva el bienestar y la salud, pero otros serán una moda más. Lo que es un hecho, y es en lo que coinciden los profesionales de la salud y nutrición y que enfatiza la nutrióloga Rubio, es que “una alimentación equilibrada, en conjunto con la práctica de hábitos adecuados –como la actividad física y las horas de sueño necesarias para lograr un descanso reparador–, son suficientes para mantenernos en un estado saludable”. La experta agrega que es importante que la alimentación sea individualizada, considerando gustos y accesibilidad de alimentos, así que es momento de agendar cita con tus médicos y nutriólogos para decidir cuál es la dieta ideal para ti. “El fin que se busca es mantener un peso saludable y evitar un consumo excesivo de nutrimentos que aporten energía. La preparación de los alimentos debe ser sencilla, no involucrar un alto contenido de grasa e incluir proteínas provenientes de carne magra, huevo y lácteos (yogur, leche, quesos); grasas “buenas” (como aguacate, aceite de oliva, nueces); hidratos de carbono complejos (como cereales integrales y fruta) y fibra (verduras, frutas, leguminosas, nueces), así como beber suficiente agua. En cuanto a los métodos de cocción, se recomiendan el hervido, cocinar al vapor, asar, hornear y saltear los alimentos”.

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