“¡ SENTÍ LA PRESENCIA DE MI MAMÁ!”

El nacimiento de su hijo EMILIO representó para ANDREA ESCALONA una experiencia divina, aunque no evitó enfrentar algo muy especial

TEXTO: NAYIB CANAÁN • FOTOGRAFÍAS: JOSÉ LUIS RAMOS

2023-01-23T08:00:00.0000000Z

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Editorial Televisa

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LOS FAMOSOS

Veinticinco días después de estrenarse como mamá del pequeño Emilio, Andrea Escalona reapareció en el programa Hoy con la felicidad a flor de piel. La conductora, cuyos tres kilos de más que carga luego del parto casi no se notan, no quería descuidar su trabajo; aunque ama sin medida a su bebé, trabajar en el matutino de las estrellas es una pasión que disfruta todos los días. “ESTABA BAJANDO SU FRECUENCIA CARDÍACA, ¡TUVE MUCHO MIEDO!” “Me siento bendecida y agradecida con Diosito y con la Virgen de Guadalupe, porque, sin plan ni nada, todo salió perfecto, como tenía que ser. Además, mi pareja (Marco Estrada) y yo nos aventamos un rato solos, ayudándonos; hacemos toda la chamba y ha estado apoyándome muchísimo. Mi parto fue bellísimo, maravilloso. Pese a que había estudiado y practicado el psicoprofiláctico para que fuera parto natural, Dios quiso que fuera cesárea, y en cierto momento tuve mucho miedo”, nos revela la artista desde el foro 16 de Televisa San Ángel, donde se transmite el programa. Fue el jueves 22 de diciembre de 2022 cuando Andrea se acercó al hospital con la idea de parir de forma natural, pero surgieron complicaciones que cambiaron sus planes. “Iba a ser parto inducido: por vía vaginal te ponen una pastilla, me empezaron las contracciones… Pasaron nueve horas, y aunque cada tres minutos me metían la mano hasta por la garganta, no lograba dilatar. Así estuve nueve horas, me lo pude haber aguantado porque me dijo la doctora: ‘Bueno, que nazca en la mañana’, o sea, el día 23 … ¡Es que no estaba dilatando nada! En eso, monitoreándolo bien, checó que estaba bajando su frecuencia cardíaca y decidió recurrir a la cirugía de inmediato”. Lo que más preocupó a la conla ductora, nos cuenta, es que “el bebé estaba sufriendo porque bajó su ritmo cardíaco, le tenía miedo al corazón, y una se pone a pensar un montón de cosas, a una le da miedo, es algo desconocido totalmente. De repente me sentía en una plancha, y en media hora... ¡pum!, con doctora enfrente. Me dolía mucho la cabeza, fue una anestesia fuerte y muchos sentimientos encontrados. De repente la doctora dijo: ‘¡Ahí está la cabeza!’, escuché el llanto, y cuando me pusieron a mi bebé en el pecho sentí a Dios, a mi mamá… Como que el cielo y la tierra se abrieron y tienes un contacto con lo divino... Sentía la presencia de mi mamá, sentí a mi bebé y fue algo maravilloso. Por eso doy Gracias a Dios y a la Virgen de Guadalupe que todo salió bien, que tengo un bebé sano, un buen niño”. “ESTÁ TOMANDO MI LECHE Y DUERME BIEN” Por el momento, Andrea deja al pequeño Emilio en su casa para evitar cualquier riesgo. “Está con su papá, que me ayuda y me echa la mano; entre él y yo estamos ahí con el niño. La nana también nos ayuda; me gusta que también esté en su casa. Está muy chiquito y aún no tiene vacunas, traerlo al foro me parecería absurdo. Le dejo la toma de leche, porque está tomando mi leche; le dejo una que le toca a las dos, Y luego a las siete me saco la última”. En cuanto a desvelos y largas noches sin dormir, asegura que sólo se despierta para amamantarlo, ya que es muy tranquilo. “Duerme bastante bien, come bien, hace popó… todo lo hace muy bien” (risas). Por fortuna, ella no ha experimentado depresión post-parto. “¡Es que ni tiempo ha habido! Entre que corres hasta la cocina, atiendes al bebé, lo mimas, no hay espacio para eso. Está bien mantener la mente ocupada y creo que de por sí un niño ya es bastante. Con todo y la vida, la verdad es que no ha habido tiempo para eso, más bien ha sido como ‘pum, pam’ y agarrar el ritmo. Soy la mujer más feliz, porque siempre quise ser mamá; Dios me dio esta oportunidad, me envió este regalo divino y me lo estoy gozando muchísimo”.

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