Protagonistas de la historia

La tenacidad del capitán Matthew Webb le llevó a convertirse en el primer hombre en lograr lo que parecía imposible: cruzar a nado el Canal de la Mancha.

Por Sarai J. Rangel

2023-01-01T08:00:00.0000000Z

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Editorial Televisa

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SUMARIO

El conquistador del Canal de la Mancha: el nadador Matthew Webb. El agua que le había dado todo también habría de quitárselo. Nacido en una familia numerosa, Webb, hijo de un cirujano, tuvo siempre un espíritu aventurero. Desde los siete años nadaba en las fuertes corrientes del río Severn, el más largo de Gran Bretaña. Su habilidad no era común: incluso entre los marinos victorianos muchos apenas sabían flotar, pero Webb supo sacarle provecho. Ávido de aventuras, pronto se hizo a la mar y, mientras se desempeñaba como segundo oficial a bordo del Russia, navío que iba de Nueva York a Liverpool, un hombre cayó por la borda. Sin pensarlo, Webb se lanzó a las heladas aguas del Atlántico norte e intentó rescatarlo, aunque sin éxito. Pese al fracaso, su valor fue reconocido: le dotaron con 100 libras esterlinas y el mismo duque de Edimburgo le entregó la medalla de plata de la Royal Humane Society. También recibió la medalla de Stanhope, que desde entonces se otorga anualmente al mayor acto de valentía. Luego de leer sobre un intento fallido de cruzar el Canal de la Mancha, un brazo de agua que separa Inglaterra del resto del continente, Webb tomó la decisión que lo inmortalizaría: atravesar a nado el indómito canal. El 12 de agosto de 1875 intentó cruzar, mas el mal tiempo le hizo volver. El 24 de agosto el clima por fin mejoró y, ataviado sólo con su bañador y el cuerpo embadurnado de grasa de marsopa, se lanzó al agua fría en Dover, Inglaterra. Tres botes le siguieron de cerca para suministrarle brandy y té de ternera durante las casi 22 horas que duró el recorrido. La corriente, que le pegaba por el lateral, lo hizo nadar en zigzag, lo que duplicó la distancia de 34 km a casi 64 km. Al final, con los brazos entumecidos, tocó tierra en Calais, Francia. Había conseguido lo que ningún otro humano antes: domar el Canal de la Mancha sin ayuda de ningún tipo. Tras el exitoso cruce se convirtió en una celebridad. Su rostro y figura estaban en todas partes y realizaba exhibiciones de natación. En su corta vida batió diversos récords y hazañas (como mantenerse a flote dentro de un tanque por 128 horas), mas no saldría vivo de su última gran proeza: atravesar los rápidos del río Niágara (EUA).

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