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Muy Interesante (México) - 2021-06-01

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Silencio en las aguas

DISCOVERY ACTUALIDAD

Investigan cómo minimizar el efecto de nuestro escándalo entre los animales marinos, toneladas de mascarillas podrían terminar convertidas en asfalto, sabuesos al servicio de la conservación y una charla con Mario Borghino. El sonido viaja muy bien bajo el agua; puede recorrer cientos e incluso miles de kilómetros de distancia y, por eso, la mayoría de los animales marinos lo utilizan para navegar y comunicarse en el océano. Incluso nosotros, a través de los sonares. A varios científicos les preocupa cómo todo el ruido generado por nuestras actividades podría afectar a los ecosistemas submarinos; basta decir que más de 90% del comercio mundial se transporta por mar, así que seguramente somos para todas las criaturas marinas un vecino bastante ruidoso. Para averiguar cómo estamos afectando el comportamiento de la vida bajo el agua, en 2015 se comenzó el Experimento Internacional de Océano Tranquilo (IQOE, por sus siglas en inglés). Su objetivo: mapear los paisajes sonoros y realizar mediciones en el tiempo de sonido ambiental en muchos y diferentes puntos oceánicos. En la actualidad cuenta con 231 hidrófonos no militares o micrófonos submarinos, dispositivos sumergidos que transforman las ondas sonoras en señales acústicas (transductores electroacústicos). Imprevistamente, la pandemia por COVID-19 y la pausa en los viajes marítimos ofreció el escenario ideal para conocer los impactos del sonido antropogénico, explica el creador del proyecto Jesse Ausubel, del Programa para el Medio Humano de la Universidad de Rockefeller (EUA): “La pandemia redujo los niveles de sonido más de lo que soñamos posible, basado en reducciones de sonido voluntarias [...] es poco probable que los océanos estén tan tranquilos como en abril de 2020 en las próximas décadas”. Aunque el plan original marcaba 2022 como el “Año del Océano Tranquilo”, a raíz de los acontecimientos se decidió considerar a 2020 como el “Año del Océano Silencioso” y se continuarán las observaciones en acústica oceánica durante 2021. Se espera que otros 300 hidrófonos se sumen a la escucha y que estos se desplieguen sobre todo en Asia y el hemisferio sur, donde se cuenta con muy pocos micrófonos. “La evaluación de los riesgos del sonido subacuático para la vida marina requiere comprender qué niveles de sonido causan efectos nocivos y en qué lugares del océano los animales vulnerables pueden estar expuestos a un sonido que supere estos niveles”, señalan los expertos. Las coordenadas geográficas y los metadatos obtenidos de los hidrófonos estarán disponibles en el sitio de IQOE

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