20 DATOS SORPRENDENTES SOBRE EL AÑO NUEVO

Por Ary Snyder

2023-01-01T08:00:00.0000000Z

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Editorial Televisa

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TARJETAS RECORTABLES

1 Llamamos “año” al tiempo que le toma a la Tierra dar una vuelta alrededor del Sol (365 días, 5 horas, 48 minutos y 45.1875 segundos). Este concepto, es decir, que un objeto celeste complete una órbita alrededor de otro, varía en cuanto a duración. Otros planetas, asteroides y cometas también orbitan al Sol, y cada uno tarda de acuerdo con su distancia a él. Un año en la Luna, por ejemplo, sería de 27.3 días, pues es el tiempo que le toma orbitar a la Tierra. 2 ¿Quieres saber cada cuánto celebrarías Año Nuevo en otros planetas? Aquí va (en días terrestres): 3 Regresando a la Tierra, ahora ya sabes que un año no dura exactamente 365 días, sino más o menos 365 ¼ días. Eso explica por qué en el calendario que hoy se usa en casi todo el mundo, llamado gregoriano, cada tres años de 365 días hay uno bisiesto de 366 (se añade un día más al mes de febrero, que normalmente tiene 28 días). Esto ayuda a que el calendario se mantenga según sus estaciones. Por cierto, nuestro calendario se llama gregoriano porque fue impuesto por el papa Gregorio XIII en 1582, para sustituir al calendario juliano, que se utilizaba desde el año 46 a. C. instaurado por el emperador romano Julio César. 4 El primer lugar donde se celebró Año Nuevo el 1 de enero fue en la antigua Roma, en el año 153 a. C. (antes del Imperio romano), cuando iniciaban sus funciones los cónsules (los gobernantes de más alto rango). 5 ¿Cómo saber qué años serán bisiestos? Fácil: lo serán si pueden dividirse entre 4 (el próximo será 2024). Pero no, si además puede dividirse entre 100 (2100 no lo será), a menos que pueda dividirse entre 4, 100 y 400 (por eso el 2000 sí lo fue, como lo será el 2400). Tenemos años bisiestos para ajustar el calendario lo más posible a la órbita terrestre de 365.242199 días. (Si la órbita fuera de 365.25 días, cada cuatro años tendríamos un bisiesto sin excepción). 6 Durante la época medieval, en partes de Europa se abolió la celebración del 1 de enero como Año Nuevo por ser considerada una festividad pagana (no relacionada con la religión), pero cuando el papa Gregorio XIII sustituyó al calendario juliano con el gregoriano, en 1582 se reinició el festejo. 7 En China, el año inicia en la primera luna nueva del primer mes lunar, así que la fecha cambia de un año a otro. En 2023 comenzará el 22 de enero y terminará el 9 de febrero de 2024 (el nuestro siempre es del 1 de enero al 31 de diciembre). El día anterior al Año Nuevo la gente de ese país pinta sus puertas de rojo, pues representa felicidad y buena fortuna. Y procuran no cortarse, ya que atraería mala suerte a toda la familia. 8 SÍ, EL AÑO NUEVO NO COMIENZA EL 1 DE ENERO EN TODO EL MUNDO: • En Tailandia se celebra entre el 13 y 15 de abril. • En el islam, el Año Nuevo o Hijri inicia al atardecer del primer día de muharram, el primer mes del calendario musulmán (lunar y con 354 días), que es la fecha cuando el profeta Mahoma inició su migración de la Meca a Medina (en el año 622). Este año iniciará el 18 de julio. • Rosh Hashana, o Año Nuevo judío, se celebra los primeros dos días del séptimo mes del calendario hebreo (lunar). En 2023 iniciará al atardecer del 15 de septiembre y terminará al atardecer del 17. • Etiopía: inicia el 11 de septiembre (o el 12, si es año bisiesto), y marca el fin de la temporada de lluvias. 9 La hora no es la misma en todo el mundo, al cual dividimos en husos o zonas horarias. Cuando en Puebla son las 5, en Londres son las 11. Hay 39 horas locales en el mundo. Así, el 1 de enero no llega al mismo tiempo en todo el mundo. 10 Debido a los husos horarios, los primeros países en recibir al Año Nuevo son dos archipiélagos situados en medio del océano Pacífico: Samoa y Kiribati. Cuando allá son las 00:01 horas del 1 de enero, en México son las 4 am del 31 de diciembre. Y el último lugar en recibir el año es la isla Baker, un atolón entre Australia y Hawái, territorio de Estados Unidos. 11 ¡Prepara la escoba! Otra costumbre recomienda abrir la puerta de la casa al llegar la medianoche del 31 de diciembre y barrer del interior hacia fuera: así se saca lo malo y da la bienvenida a lo bueno del año que inicia. Y si alguien quiere viajar el próximo año, saca de su casa una maleta –aunque sea medio metro, a la banqueta–; otros dicen que funciona igual caminar a su alrededor varias veces. 12 Los afrobrasileños de la religión umbanda preparan para Lemanjá, la diosa del mar, ofrendas con flores, esencias y arroz, y las colocan en botes miniatura pintados de blanco y azul. La víspera de Año Nuevo se meten al océano Atlántico vestidos de blanco para dejarlas en sus aguas y agradecer por lo que les dio el año que terminó y pedir que el que inicia sea bueno. 13 Para traer buena suerte a los niños de la familia, en Grecia la gente cuelga cebollas en la puerta de su casa. 14 Hace tiempo, en Talca, Chile, una familia brincó la barda del cementerio para recibir Año Nuevo en la tumba del padre, quien acababa de fallecer. A otros les gustó la idea de recibir el año con quienes ya no están, así que ahora es común que familias enteras pasen la noche en los cementerios. 15 ¿Tienes un disfraz y máscara de oso? Póntelos y baila de casa en casa para alejar los malos espíritus de tus vecinos y familiares y atraerles la buena fortuna, como hacen en Rumania. 16 Una tradición conocida para recibir el Año Nuevo en México y otros países de Latinoamérica es vestir calzones de colores: si los adultos quieren fortuna y éxito, visten unos amarillos antes de las doce campanadas; blancos, si desean salud; los rojos cuando quieren encontrar el amor; o morados si buscan cambiar algo en ellos durante el año que inicia. Es divertido, ¿no te parece? 17 En Japón, los templos budistas tocan las campanas 108 veces para alejar apegos, deseos mundanos o sentimientos negativos. Por su parte, la gente organiza “bonenkai” –fiestas de olvido– para dejar atrás los problemas y preocupaciones del año que termina. ¿Te gusta la idea? 18 En Panamá y Colombia reciben el año con “muñecos viejos” –son como piñatas rellenas de aserrín o trapos– vestidos con ropa usada. Tras dejarlos participar en el convivio, los queman a medianoche para alejar la mala vibra. Una variación es que tengan la forma de personalidades o políticos poco queridos. En una colonia de Tampico, México, desde hace más de 30 años hay una tradición parecida, en la que se quema “el mono viejo”. 19 En Dinamarca, la gente se para en sillas justo antes de la medianoche y salta al piso –y al Año Nuevo– cuando suena la última campanada. Después salen a la calle y arrojan platos contra las puertas de sus amigos y familiares para que tengan buena suerte. ¿Qué tal?

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