LA MAGIA DE WILLOW

El actor que se ha dado da el lujo de presumir su nombre y de estar en franquicias millonarias, StarWars y HarryPotter, retoma el personaje del mundo de las leyendas de Willow y se presenta ahora con una serie en Disney+.

por Mario P. Székely

2022-12-05T08:00:00.0000000Z

2022-12-05T08:00:00.0000000Z

Editorial Televisa

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CONTENIDO

Junto a Warwick Davis, entrevistado en exclusiva para Esquire DICEN QUE LAS MALAS NOTICIAS DE UNO pueden ser buenas para otro, y en este caso así fue. Cuando en 1981 Warwick Davis, a sus 11 años de edad (vestido como un peludo y simpático ewok) era un extra más de la producción de Star Wars:ThereturnoftheJedi, jamás imaginó que su manera juguetona de moverse en el set atraparía la mirada del productor George Lucas, quien lo invitó a sustituir al actor Kenny Baker (famoso por estar dentro del armazón de R2-D2), que no había podido asistir ese día de rodaje por haber amanecido enfermo: había cenado un chili hot dog descompuesto. En cuestión de minutos, Davis estaba frente a Carrie Fisher, quien volvía a interpretar a la princesa Leia, ahora cobijados por troncos y raíces de las secoyas del norte de California. Su talento era nato, Warwick recordó el comportamiento de su propio perro cada vez que se acercaba a algo que le producía curiosidad: de la misma manera, Wicket se acercaría a olfatear al personaje de la humana intrusa que caminaba por el planeta Endor. Esa escena entre Davis y Fisher, llena de humor y espontaneidad, también reflejó la fortuna con la que Warwick llegó a tocar las puertas de StarWars. A su abuela, tras escuchar un anuncio en la radio del poblado británico donde vivía, en el sentido de que la productora Lucasfilm estaba reclutando gente que no pasara de los 1.20 m, se le ocurrió inscribir a su nieto, nacido con displasia espondiloepifisaria congénita, conocida antes más comúnmente como enanismo. Warwick fue convocado y la reacción de sus compañeros de reparto fue efusiva, como la de Mark Hamill (Luke Skywalker), quien le regaló un paquete de figuras de StarWars. El público quedó prendido de Wicket y su amigo ewok, Paploo, al que Baker interpretó siendo invitado en los especiales para televisión TheEwokAdventure (1984) y Ewoks:TheBattleforEndor (1985). Sin embargo, el futuro de Warwick estaba marcado por un hecho definitivo en su carrera: Lucas lo invitó a ser el héroe de una historia concebida bajo el género de la fantasía, Willow (1988), donde interpretaría a un hechicero que estaba aprendiendo a lanzar maleficios y que se alíaba a un caballero andante, interpretado por Val Kilmer. “Fue muy divertido cuando llegué al primer día de filmación de la nueva serie de Willow y pude reencontrarme con Warwick”, recordó recientemente la actriz Joanne Whalley, quien interpretó a la guerrera Sorsh: “Los dos nos reímos, diciéndonos: ‘¿Puedes creer que vamos a hacer esto otra vez? ¡Resulta una locura!’. Ambos nos dimos cuenta de que fue muy fácil volvernos a vestir de nuestros antiguos personajes. Fue reconectarnos entre viejos amigos”, dijo a Esquire en medio de una gira promocional en Anahaim. Davis tenía 17 años de edad cuando interpretó por primera vez al hechicero de la varita mágica torcida, teniendo como premio haber conocido entre los extras a Samantha Burroughs, quien se convirtió con los años en su futura esposa y en la madre de sus 3 hijos. Llegado el momento, la travesía en Hollywood de Warwick trascendió a Lucasfilm, escalando también al género del terror al personificar al duende malvado Leprechaun durante siete películas (1993-2003) de las ocho de la serie, llegando a sacarle sustos en la primera a Jennifer Aniston. Fue con la serie de adaptaciones de los libros de J.K. Rowling, HarryPotter, que Davis regresó a la escena del cine familiar, siendo el profesor Filis Flitwick en la escuela de hechiceros de Hogwarts. El entusiasmo por sus personajes lo ha llevado a atender incluso convenciones enteras de admiradores, donde cuenta sus aventuras; para muchos, se trata de las anécdotas de un hombre que ha sido amado por más de una generación. Con el estreno en la temporada de invierno de Willow, Warwick sirve de guía a un reparto de jóvenes actores, que −al igual que el personaje del título de la serie− deben resolver una misión que pone en peligro al reino, teniendo que ayudar a la hija de Sorsha a recuperar a su gemela secuestrada. La nostalgia y el presente se dan cita en esta producción, al igual que en la entrevista que tuvimos con este talentoso hombre, quien tiene su propia agencia para reclutar actores que comparten su mismo trastorno, aunque el actor de un metro y 20 cm ha probado que el tamaño no importa para conseguir apropiarse de la pantalla. ESQUIRE: ¿CÓMO TE SIENTES DESPUÉS DE ESTOS AÑOS DE REGRESAR A LOS PARAJES DE WILLOW? WARWICK DAVIS: Muy privilegiado y honrado de estar en las mentes y en los corazones de la gente alrededor del mundo que acogió con tanto amor a StarWars, Willow y HarryPotter. Como actor es cierto que tienes que tener ciertas habilidades, pero también resulta necesario un tanto de suerte. He estado en el lugar correcto y en el momento correcto. A donde voy, la gente me muestra su cariño y afecto por el trabajo que he hecho. Me siento muy bendecido con la carrera que he tenido.

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