EUGENIO LÓPEZ

A 10 años de la apertura del Jumex.

Por María del Mar Barrientos Fotos Germán Nájera e Iván Flores. Grooming: Acqua di Parma.

2023-01-01T08:00:00.0000000Z

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Editorial Televisa

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Fue en el año 2013, cuando Eugenio López Alonso abrió las puertas del que hoy, es el proyecto que más satisfacciones le ha dado, el Museo Jumex. A 10 años de su apertura, el coleccionista de arte contemporáneo y Presidente de la Fundación Jumex, nos abre las puertas de su casa para platicarnos sobre los retos y logros que han conllevado hacer un recinto de esta magnitud, de cómo ha contribuido el museo en el panorama del arte contemporáneo en México y sobre las satisfacciones que le ha dado en su vida, el haber creado este recinto. “Hace más de 25 años, yo no conocía nada de esto. El tema del arte fue algo que me fascinó y fui aprendiendo en el camino. Y entendí que era algo que se tenía que tomar muy en serio”, nos dice Eugenio desde la biblioteca de su casa, en una entrevista íntima para CARAS. En 1994, adquirió su primera obra de arte mexicano y de esta forma empezó la primera pieza de la colección de la Fundación Jumex. Y fue también en aquella década, que Eugenio se dedicó a viajar, a conocer galerías, artistas nacionales e internacionales, para entender cómo podría conformar una colección de arte, siempre pensando en apoyar las prácticas artísticas de su generación en nuestro país. Fue entonces cuando la Fundación Jumex se creó con el objetivo de fomentar el arte contemporáneo, en marzo del 2001, año en que presentó la primera muestra de la colección en la Galería Jumex, en Ecatepec. “La prensa internacional fue quien primero dio difusión a la Fundación Jumex”, nos cuenta. Ésta apoyó a curadores y artistas que actualmente forman parte del panorama de arte contemporáneo en México y en el mundo. Después surgió la gran idea de hacer un museo, en donde se pudieran conocer las obras de reconocidos a nivel internacional con un proyecto creado por el arquitecto británico, David Chipperfield, en donde los mexicanos pudieran tener acceso a lo que se ve en los mejores museos del mundo. De esta manera, Eugenio López, crea el Museo Jumex en 2013, el cual, en 2023, cumple una década mostrando a los mexicanos las grandes colecciones de arte contemporáneo global. Eugenio siempre contó con dos pilares fundamentales en su desarrollo personal y profesional; sus padres. Eugenio López Rodea e Isabel Alonso de López, a quienes les está absolutamente agradecido, (cada vez que habla de ellos en esta entrevista se le llenan los ojos de lágrimas al mencionar los recuerdos tan bonitos y las entrañables enseñanzas que adquirió de ellos). Eugenio, ¿qué ha cambiado en ti en estos 10 años? Ha cambiado todo en mi vida. Empecé en el mundo del arte hace 25 años y no conocía nada, sin embargo, me fascinó y fui aprendiendo en el camino. Me di cuenta de que era algo que me tenía que tomar muy en serio. Después vino la idea de crear la Fundación Jumex, y luego el museo. La gente podría creer que esto fue muy fácil de hacer y que fue un capricho de un día para otro, pero ojalá supieran por todo lo que pasé para hacer este museo. Hice un recinto artístico con un arquitecto internacional, porque en México no había edificios de arquitectos de talla global. Es maravilloso ver cómo los arquitectos mexicanos tienen edificios en Italia o en Francia, y yo quería tener un museo de un arquitecto extranjero en México. ¿CÓMO FUE EL PROCESO DEL MUSEO JUMEX, EN SUS INICIOS? Para empezar, el tema del arquitecto, resultó bastante difícil. Fue un placer trabajar con David Chipperfield, aunque el último mes tuvimos problemas porque no estaban listas las cosas. Eso sí, la apertura del museo, me la hubiera ahorrado, no la pasé nada bien. (risas). Pasé por muchas angustias, como en el tema del terreno, del presupuesto, pero ¿te digo algo? Si lo tuviera que volver a hacer, me lo aventaría de nuevo, porque valió la pena y no hay nada que me haya causado más alegría que este recinto. ¿CÓMO FUE LA RELACIÓN CON TU PADRE, DURANTE ESTE PROCESO DE CREAR EL MUSEO? Lo más importante que me ha pasado en la vida, es haber tenido a mis padres, sin ellos no sería nada. Durante todo este proceso, mi papá y yo tuvimos muchos problemas, a pesar del gran amor que nos teníamos. Cuando llevábamos un año de construcción del museo, le dije a mi papá: “yo ya no puedo, porque esto está afectando nuestra relación, y se está viendo mermada con gritos y enojos”, porque subía el presupuesto. Le dije que yo lo haría después, pero no quiso. Créeme que no fue el capricho de una persona que quiso hacer una colección y luego un museo, porque pierdes el respeto de la gente. Fue algo en lo que de verdad yo creía. ¿CÓMO HA CAMBIADO EL PANORAMA DEL ARTE EN ESTA ÚLTIMA DÉCADA, GRACIAS AL JUMEX? Creo que hemos contribuido mucho porque se han juntado varios factores. Ha venido mucha gente de fuera a ver lo que tenemos en México. Y la prensa internacional fue la que hizo famoso al Museo Jumex. Desde el principio se interesaron mucho en Estados Unidos por un proyecto que estuviera en Ecatapec, de un mexicano que tenía 28 años. Las cosas se fueron dando poco a poco; se estaban formando galerías como la Kurimanzutto, y estaba resurgiendo una nueva generación de artistas muy importantes. ¿CÓMO VES EL MUSEO JUMEX EN OTROS 10 AÑOS? Lo veo ahí, eso sí. Todo depende de cómo se vaya manejando. Nosotros somos los dueños del museo, pero por ejemplo, yo no puedo ser el curador, decidir qué artista quiero o pedir las piezas, pues nadie me tendría respeto. Tiene que haber un equilibrio en todo esto. Cuando llegamos a Polanco con este museo, ya no solo podíamos tener una colección, sino que teníamos que traer artistas internacionales, y fue muy difícil que nos hicieran préstamos; de eso si estoy bien orgulloso, de tener colaboraciones con la Tate Gallery, con el Museo de Arte Moderno de Nueva York o con el Chicago Institute, pues vienen sus comisarios y checan que el museo cuente con todos sus requerimientos; aún así, logramos traer varias obras que nunca habían llegado a nuestro país, y México quería ver eso. Isabel López Alonso y Eugenio López Rodea, padres de Eugenio López Alonso. ¿CUÁL ES TU MAYOR SATISFACCIÓN EN ESTOS 10 AÑOS QUE HAN PASADO DESDE QUE SE FUNDÓ EL MUSEO? El que tú estés aquí y que estén interesados en mí. Esto es, de algún modo, un sueño que se ha ido haciendo en conjunto con muchas personas, y el ver que tu semilla da resultado se siente muy bien; yo me siento muy feliz de ver que he podido contribuir en algo. Hemos hecho una colección muy bonita y de grandes artistas de los 50. También, otra gran satisfacción es cuando ves que hay filas de gente que quiere entrar al museo. Qué mayor regalo hay, que la gente pueda gozar del arte, generación tras generación. ¿TE IMAGINASTE ESTE ÉXITO? Ya cuando estaba hecho, sí. Confiaba en que tendríamos una buena respuesta, pero nunca imaginé que estarían 410 mil personas viendo a Jeff Koons; tampoco esperé las 350 mil para Andy Warhol, o 320 mil para Urs Fisher. Eso si no me lo imaginé. Así que, de alguna forma, necesitamos tener un nivel de traer superestrellas, artistas mexicanos, y estar balanceando, porque no es fácil. AHORA LA ENTRADA AL MUSEO ES GRATUITA… De hecho al principio cobrábamos un dólar. Se tenía que cobrar algo para que fuera significativo y que la gente lo apreciara, pero al final, si va una familia de cinco personas, ya son cinco dólares. Debatimos mucho todo esto, y ahora, la entrada es gratuita. ¿HA CRECIDO LA COLECCIÓN JUMEX? Mucho; hemos sumado como tres mil obras. A veces me pregunto, ¿para qué son?, ¿para que se queden en bodegas y nadie las vea? Hay que conservarlas, asegurarlas y cuidarlas. Yo quiero que todo esto se quede en México. LA GENTE EN MÉXICO HA APRENDIDO SOBRE ARTE A TRAVÉS DEL MUSEO JUMEX Y HA LOGRADO VER A ARTISTAS QUE, DE OTRA MANERA, LES SERÍA IMPOSIBLE VERLOS, ¿CÓMO TE SIENTES? Como me sentí cuando fui al Museo de Arte Moderno, al Chicago Institute, o cuando fui al Boston Fine Arts. Yo iba a esos lugares y me preguntaba quién habría donado todo eso. Más adelante conocí a tantos artistas, viví en ese mundo y me enamoré. ¿HACIA DÓNDE SE ESTÁ MOVIENDO EL ARTE CONTEMPORÁNEO? Se está moviendo a las personas más marginadas. A la gente abusada, a la comunidad LGBT, a las mujeres, a la gente de color, y a países donde no los habíamos volteado ni a ver. Se tiene que hacer, pero creo que se está sobre haciendo. Creo que va a bajar un poco esa tendencia. ¿QUÉ VIENE PARA EL MUSEO? Viene Gego (Gertrud Goldschmidt), Lari Pittman, Jannis Kounellis, la Colección Jumex… También tendremos próximamente, una expo de moda que se está preparando, porque la gente quiere ver eso. Y creo que, trabajando con armonía, todo se puede hacer. Hoy día estamos trabajando muy cómodos en el museo. TUS PADRES TUVIERON LA OPORTUNIDAD DE VER TU LOGRO EN EL MUNDO DEL ARTE… Tres o cuatro meses antes de morir mi papá, habló conmigo por teléfono y me dijo las cosas más bonitas que nunca antes había expresado. No sé de dónde vinieron, estaba enfermo, no sabíamos cuánto iba a vivir, él no sabía que estaba tan mal, pero me dijo unas cosas que jamás voy a olvidar; comentó lo orgulloso que estaba de mí, que si volviera a tener un hijo, me elegiría a mí, y que sería nada más uno. Sabía que yo era un hombre de bien y que si se iba de este mundo, él estaría muy contento. Varias palabras muy halagadoras. Mi padre ahora ya no está, pero me quedé tranquilo de que mi papá vivió muy bien durante 87 años y solo tuvo 4 días malos; fue muy feliz. Hoy sé que el amor más bonito que pude haber tenido en mi vida fue el de mi padre y mi madre. Además, como no tengo hermanos, no les quedaba de otra, yo era el consentido de la casa. Estoy realmente muy agradecido con la vida por ellos y por todo lo que me dieron.

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