MANUEL GARCÍA RUFLO

El actor vuelve a Hollywood para trabajar una vez más junto a Tom Hanks.

Por Samia Becil Canavati Fotos Cortesía Rafa Pulido e Instagram Total look Dior Stylist Otero

2023-01-01T08:00:00.0000000Z

2023-01-01T08:00:00.0000000Z

Editorial Televisa

https://editorialtelevisa.pressreader.com/article/282686166281719

Personalidades

En entrevista, el actor nos cuenta sobre su pasión por su profesión y cómo ésta saca lo mejor de él. El mexicano que se ha posicionado entre las estrellas de Hollywood, nos revela todos los detalles sobre su proyecto más reciente en el que comparte pantalla, una vez más, con Tom Hanks. El talento del actor mexicano ha cruzado fronteras y ahora se rodea de quienes destacan como las estrellas de cine más famosas a nivel global. En entrevista, nos comparte sobre su más reciente proyecto en el que comparte pantalla con el reconocido actor Tom Hanks y con la actriz mexicana Mariana Treviño, quien saltó a la fama con su participación en la serie Club de Cuervos y debuta en Hollywood con esta película. Asimismo, nos habla sobre la actuación y cómo solo cuando actúa se puede sentir en su mejor versión. “Se va a escuchar muy cursi, pero de alguna manera la actuación me salvó. Tomar clases de actuación, es como vivir un curso intensivo en psicología. Cuando lo probé, se convirtió en mi todo. Por primera vez me sentí cómodo haciendo algo que se podía convertir en una profesión. No solamente me encanta hacerlo, sino verlo. Amo ver películas y obras. Cuando actúo me siento en libertad y en mi mejor versión”. Nos cuenta también que durante la mayor parte de su infancia pensaba que quería ser director o fotógrafo, pero en el fondo siempre supo que quería actuar. “Cuando entré a esta industria, mi meta era dirigir y aunque la espinita de ser actor siempre estuvo, pensaba que era muy penoso para lograrlo. Hasta que un día me atreví a tomar clases y confirmé que ahí era donde tenía que estar”. ¿Cómo es tu proceso de personificación de un personaje? Depende del proyecto y del material. Me guío mucho por el instinto. Desde la primera leída que le doy, me fijo en las imágenes que se vienen a mi cabeza para ver hacia dónde llevar el personaje. A veces tomo inspiración de afuera y a veces viene de mi interior, de la emoción que me genera y refleja el personaje. ¿Tienes algún ritual antes de entrar a la escena? Más bien tengo una frase que me gusta mucho y que escuché a Al Pacino decirla alguna vez: “Lord free me of myself so I can please you” de Miguel Ángel. Y es que al final, la actuación es eso; salirte de todas tus ideas, conceptos y tabúes para vivir el momento. Creo que una persona que brilla o sobresale en cualquier ámbito es porque logra estar en un estado de concentración máxima, en el que está plenamente consciente de su existencia. ¿Qué ha cambiado en tu relación con la actuación a lo largo de los años? Antes era más crítico, nunca estaba satisfecho con mi trabajo y me tomaba todo muy personal. Ahora, entiendo que el resultado es la suma de muchos factores que no todos dependen del actor, entonces aprendí a soltarlo y divertirme en el proceso. ¿Qué haces en tus tiempos libres? Me gusta mucho leer de todo e ir variando de géneros. Veo películas en casa y voy al cine una vez a la semana; el cine es mi iglesia. También me gusta mucho la fotografía y jugar tenis. Cuéntanos sobre “A Man Called Otto”… Lo primero que me llamó a hacer esta película fue volver a trabajar con Tom Hanks. También, siempre había querido trabajar con Marc Foster. Me encanta su trabajo porque es un director que no se clava con ningún género. Otro elemento decisivo fue que el personaje es muy diferente a mí. Al principio, eso me daba miedo porque no me veía en el personaje, no me podía imaginar diciendo sus diálogos, sobre todo porque la comedia siempre me ha causado inseguridad. El reto me llamó mucho y decidí tomarlo. ¿Cómo es trabajar con Tom Hanks? Es la segunda película que hago con él y cada vez que me invite, ahí voy a estar. Es increíble trabajar con él porque no solo es un actor excepcional, sino también lo es como persona. ¿Qué le dirías al Manu de hace 10 años? Que le bajara dos rayitas a la intensidad porque no hacía nada más que eso. Cuando veía a otros actores dos días antes de una audición cenando en un restaurante, no lo podía entender. Yo me metía a full, respiraba, caminaba, pensando en eso. Celebro mi dedicación, pero también creo que gran parte de las artes es relajarte, vivir y gozar. He aprendido que mientras me divierto haciendo algo, sale mejor. ¿Cuál es tu sueño? Seguir trabajando con gente que me inspira y hacer personajes que me emocionen.

es-mx